Mary Skelter: Nightmares
Compile Heart no es santo de mi devoción, ni mucho
menos. Hasta día de hoy no he tocado un Neptunia ni Agarest ni nada
de ná (aunque se por dónde van los tiros con ellos), así que éste
fue mi primer contacto con la desarrolladora. Originalmente, Mary
Skelter: Nightmares fue lanzado en PlayStation Vita, pero su éxito
fue tal que no tardaron en portearla a PC. Supongo que lo mismo
sucederá con su secuela.
Es fácil describir un Dungeon Crawler clásico:
arcaico, con un nivel de dificultad que hace necesario el grindeo y
con poco énfasis en la narrativa. Lo arcaico se perdona, a fin de
cuentas es lo que le da espíritu a este subgénero, lo segundo suele
ser el “filtro” que determina qué personas disfrutan jugándolos
y quienes los abandonan y lo tercero...vale, es lo más difícil de
encontrar. Dejando de lado a los Dungeon Crawlers que entran en la
categoría de Novelas Visuales sólo Shin Megami Tensei: Strange
Journey y los 7th Dragon me vienen a la cabeza como
títulos con énfasis en sus argumentos.
Mary Skelter: Nightmares ofrece una interesante
propuesta: una historia más dura de las que habitualmente se
encuentran y que ésta determina las variaciones y mecánicas únicas
en el gameplay que el título nos ofrece.
Historia
En algún momento una ciudad entera fue engullida y sus
habitantes atrapados en ella por la entidad llamada Jail. Esta
entidad, cuyo centro es una torre orgánica y se extiende a las áreas
aledañas, creó abominaciones conocidas como Marchen, quienes
capturan y torturan a los sobrevivientes a fin de satisfacer los
deseos de Jail.
Jack y Alice, el protagonista y su amiga de toda la
vida, son dos de los tantos prisioneros de Jail, hasta que un día
son liberados por una doncella llamada Red Riding Hood (la
Capertucita Roja). Durante el escape tienen un
desafortunado encuentro con una Nightmare, criaturas inmortales que
vagaban por las zonas cercanas a la torre haciendo de las suyas.
Salta sangre, Alice se pone como loca y el bueno de Jack usa su
propia sangre para calmarla.
Los dos son llevados al único lugar seguro, donde la
magnitud de preguntas aumenta y las respuestas escasean. Se nos
presentan a las Blood Maiden, doncellas con capacidades
extraordinarias que les permiten enfrentar y matar a los Marchen, y
Alice se convierte en una de ellas. Jack, decidido a utilizar las
misteriosas cualidades presentes en su sangre, consigue ser aceptado
en la unidad que ellas integran.
Así, la primera parte de la historia nos presenta el
mundo donde los personajes sobreviven, a los tantos y variopintos
habitantes del distrito, las primeras áreas de Jail que debemos
explorar y el plan para escapar de ese lugar y llegar al mundo de la
superficie. La historia avanza a un buen ritmo y obliga al jugador a
tomar decisiones, algunas más importantes que otras, apelando al
criterio individual en más de una ocasión. Y es precisamente eso lo
que determinará el final que conseguirás.
Hay momentos en los que se siente que fue alargada y
algunas cosas resultan predecibles, pero en general es una buena
historia que guarda más de una sorpresa, combina a la perfección el
setting de fantasía urbana de matices oscuros con tópicos de JRPG y
tiene dos finales, uno un poco deprimente y otro satisfactorio e
inquietantemente prometedor.
Personajes
Probablemente una de las cosas que más me gustaron
fueron los personajes. Todas las Blood Maiden están inspiradas en
personajes de cuentos de hadas, que marcan sus personalidades y
pequeñas historias personales, aunque me hubiera gustado que tengan
un mayor desarrollo. Los diseños de cada una de ellas, que en
ocasiones rozan lo erótico-festivo (similar a 7th Dragon
2020), ayuda a reafirmar sus identidades, mantiene coherencia con el
personaje que representan y da pie a diálogos y escenas amenas que
aligeran el tono.
Es fácil tener personajes favoritos, pero un punto
fuerte es que ninguna Blood Maiden da la impresión de ser de
relleno. Todas intervienen, todas muestran algo, ninguna queda
excluida de los acontecimientos. Aquí hago especial énfasis en
Alice; es muy fácil que un personaje con el que cuentas desde el
inicio se vea relegado más adelante con la llegada de otros más
interesantes, pero ella nunca deja de serlo. No es sólo la amiga de
la infancia de Jack, leal a más no poder, es también extremadamente
juiciosa y de lengua afilada, como demuestra en más de una
oportunidad.
Son esos pequeños detalles, sus cualidades humanas,
sus defectos, sus miedos, los que las hacen personajes estimables,
cosa muy difícil de encontrar en juegos de este género e incluso en
muchos RPG's, donde usualmente encontramos personajes que nos gustan
o disgustan por sus acciones, no por lo que genera esas acciones.
Los personajes secundarios tampoco fueron abandonados a
meras apariciones funcionales, como la tendera, el médico o el
armero. Todos los encargados de las instalaciones a las que el
jugador tiene acceso cumplen un papel en la historia, aportan a ella
y muestran aspectos personales que colaboran a construir la atmósfera
del lugar que habitan y la importancia del éxito del plan de escape.
Gameplay
Esto puede separarse en tres secciones: combates,
exploración y Novela Visual. Y misiones, estaba olvidando las
misiones. Y es que, salvo contadas ocasiones, ni se sienten con la
trascendencia que deberían ni alteran la libre exploración como
deberían. Sé que eso de tener una misión principal y urgente e ir
a liarla por todos lados sin que nos importe un pimiento es algo que
todos hacemos en el 99% de juegos, pero en un título con el tono de
Mary Skelter: Nightmares sí considero una falla que la mayoría de
las misiones principales tengan tan poca sustancia y no hayan sido
aprovechadas para transmitir la urgencia y necesidad de cumplirlas
que los personajes definitivamente tienen.
El combate es por turnos, pero tiene aderezos muy
interesantes. El primero de ellos son los Jobs, las clases a las que
las Blood Maiden tienen acceso. Cada una pertenece a una clase básica
que determina las otras cuatro a las que puede cambiar, todas con sus
propias habilidades pasivas, activas y armas a disposición. Las
habilidades pasivas que estén en efecto corresponden al Job elegido,
pero las activas pueden combinarse a placer, de modo que la elección
de una clase depende de las pasivas, las armas que permite equipar y
el factor estético. Hay una sexta clase, igual para todas,
disponible con el DLC, pero francamente su uso es anecdótico.
El grupo tiene un límite de cinco personajes y Jack,
que cumple funciones de apoyo, pero el resto de Blood Maiden que se
vayan uniendo a nuestro grupo pueden participar en combate a través
de ataque de apoyo. El combate en sí muestra lo habitual del género,
pero con variantes importantes. Y la más drástica de ellas es el
Blood Skelter, que viene a ser un estado de furia berzerker.
Todas las Blood Maiden tienen una barra de “corrupción
sanguínea”, que se va llenando al matar Marchen y recibiendo daño.
Cuando esta barra se llena pueden entrar en modo Blood Skelter,
mostrando un sprite ligerito de ropa que representa las ansias de
sangre y el más primigenio de sus deseos. En este modo causan un
daño exorbitante pero el jugador pierde el control sobre ellas y
pueden atacar a sus aliados. El estado termina mediante la
intervención de Jack, ya sea durante el combate o automáticamente
una vez terminado, cuya sangre también puede evitar que entren en
Blood Skelter reduciendo a cero dicha barra o purificarla.
Lo que lleva al Massacre Mode. Cuando la barra de
“corrupción sanguínea” se llena pero es purificada, la Blood
Maiden entra en este otro modo. Sus ojos y cabello cambian, sus
atributos mejoran y gana acceso a las Massacre Skills, habilidades
que no están ligadas a ningún Job sino son personales de cada una
de ellas y cuya adquisición es independiente al subir de nivel.
Por desgracia, ligado a los Jobs está también el gran
lastre del título: el balance entre clases es nefasto. En los
Dungeon Crawler es normal que haya clases más óptimas que otras,
tampoco es raro que algunas sean “OP”, pero es que aquí el
balance roza lo absurdo. Los Jobs pertenecientes a la cláse básica
Archer tienen todo lo que necesitas: daño de área para la morralla,
daño a un objetivo para los jefes y los mejores debuffos del juego.
Ciertamente hay sólo dos personajes con acceso a estas clases, pero
es que tampoco necesitas mucho más, porque las mejores habilidades
para lidiar con morralla y con jefes están disponibles para otras
dos Blood Maiden.
Es una de las razones por las cuales los Jobs dedicados
al apoyo pueden ser completamente ignorados (y los enfocados a la
magia tampoco son muy necesarios), lo que es una pena pues hay varias
clases con mecánicas muy interesantes que simplemente no pueden
competir. La otra razón es que el juego no las hace necesarias; las
habilidades de daño neutro son tan potentes que buscar aprovechar
las debilidades elementales de los enemigos no vale la pena, y la
propia dificultad del juego hace innecesario el uso de estados
alterados y otras mecánicas.
Para bien o para mal la dificultad no es muy elevada,
ni siquiera en la máxima dificultad. Para bien porque, dependiendo
de la dificultad, perfectamente puedes terminar el juego usando a tus
personajes y clases favoritas sin necesidad de un grindeo excesivo,
para mal porque el único reto real es la mazmorra que se desbloquea
terminado el juego.
Venga, pasemos a la exploración, que es en primera
persona y tiene sus propios aderezos. Cada Blood Maiden tiene una
habilidad (nuevamente relacionada con su personaje de cuento) que
puede usar en plena exploración; Alice, por ejemplo, puede crear
puntos de guardado que también sirven para escapar de una mazmorra,
mientras Sleeping Beauty puede disparar una flecha para accionar
botones inalcanzables o aturdir a una Nightmare en plena persecución.
Jack también tiene una de éstas habilidades, y puedes desbloquear
otra.
Hablando de las Nightmares, son enemigos muy similares
en concepto a los FOE de Etryan Odyssey, representando una amenaza
constante en la exploración. Cuando una aparece el área se oscurece
y empieza la Nightmare Hunt, una cacería en la cual el minimapa
queda oculto y debes alejarte de la Nightmare lo suficiente como para
darla por terminado.
Sin embargo, y siendo prácticos, lo más conveniente
es enfrentarlas siempre y cuando puedas permitírtelo. Es posible
aturdir a las Nightmares rompiéndoles una parte de su cuerpo y luego
escapar con más facilidad, consiguiendo además un mejor objeto que
el que conseguirías no habiéndola enfrentado.
Otro aspecto interesante, aunque se hace pesado en la
recta final del juego, es la interacción con los deseos de Jail.
Jail tiene tres deseos o impulsos: hambre, lujuria y sueño.
Distintas acciones, como combatir, no recibir daño o encontrar
centros de emoción, aumentan un deseo en concreto y cuando uno se ve
satisfecho una ruleta aparece. Esta ruleta da efectos especiales,
como buffos, objetos o incluso hacer crecer el piso en el que te
encuentras. Este último es especialmente importante porque
normalmente lo necesario para continuar la exploración se encuentra
en esas zonas.
Finalmente, hay algunos puzzles desperdigados por las
mazmorras, pero todos son bastante sencillos y su resolución
requiere más del buen uso de las habilidades de las Blood Maiden que
el ingenio y paciencia del jugador. Normalmente, cuando un puzzle te
impide avanzar, no es porque lo estés haciendo mal, es porque aún
no tienes contigo a la Blood Maiden que necesitas.
Mary Skelter: Nightmares tiene también algunos
aspectos propios de una Novela Visual. Si bien no hay romance
(gracias a que Jack es más denso que una piedra) sí es posible
desarrollar nuestras relaciones con las Blood Maiden remodelando sus
habitaciones y dándoles regalos, lo que nos permite ver escenas
centradas en cada una de ellas, normalmente relacionadas a su vida
cotidiana, sus anhelos o temores, o a Jack. Cada doncella tiene sus
propios gustos, pero la facilidad con la que se consiguen los
dichosos regalos es tal que lo único que evita maximizar de golpe su
afecto son los requisitos vinculados al avance de la historia, lo que
tristemente termina por trivializar todo el proceso.
Estas pequeñas historias cumplen con su cometido pero
dejan la sensación de haber podido ser mejores, tanto en concepto
(todas siguen el mismo esquema) como en ejecución. Una escena en CG
con una dosis de fanservice es lo que aguarda al final de cada ruta
afectuosa, pero la recompensa real son las Massacre Skills. Sí, si
quieres tener esas habilidades tienes que mejorar tu relación con
las doncellas.
Para acabar aquí, hay un mini-juego que vale la pena
mencionar, básicamente porque puede incomodar a algunas personas.
Hay una mecánica que permite dar bonos a algunos atributos de las
Blood Maiden antes de ir a un área de Jail, y para eso tienes que
frotar la sangre de Jack en sus cuerpos. Fanservice puro y duro. Sólo
es necesario hacerlo una vez por doncella, luego puedes evitar el
minijuego e igualmente conseguir los bonos.
Audiovisuales
Diría que el aspecto gráfico es el punto flojo del
juego pero... es que es un Dungeon Crawler. La historia se desarrolla
en escenas estáticas sin demasiados detalles donde sólo cambia
algún gesto facial de los personajes. Como ya mencioné, el diseño
de Jack y las Blood Maiden está muy bien cuidado en todo momento,
pero lamentablemente no ocurre lo mismo con las animaciones de las
habilidades. Son demasiado simples, casi y podría decir que verlas
se hace aburrido.
En lo personal el diseño de las mazmorras me gustó y
hay una respetable variedad de enemigos, aunque el cambio de paleta
de colores puede resultar excesivo para algunos gustos. Algo que me
agradó mucho fue que la relación entre cada mazmorra con una (o
unas) Blood Maiden salta a la vista, e incluso algunos de los Marchen
que aparecen allí mantienen esa misma coherencia. Lo mismo se aplica
a las Nightmares, que francamente hacen honor a su nombre.
Pasemos a la música, uno de los puntos más fuertes
del título. El opening es buenísimo y transmite la esencia del
juego, y los temas de combate son dinámicos, con buen ritmo y no
desentonan con los personajes y sus acciones. Cada mazmorra tiene un
tema único que combina a la perfección con su propia estética,
siendo vital en la construcción de la atmósfera y la inmersión que
genera. Es gracias a este apartado que la exploración no se hace
tediosa, es más, te invita a ello.
Duración y Contenido Extra
En el tema de duración terminar Mary Skelter:
Nightmares requiere entre 40 y 50 horas dependiendo del tiempo que
inviertas en exploración, grindeo y misiones secundarias. En lo
personal, jugando en dificultad intermedia, me tomó cerca de 70
horas, pero soy una persona que se toma su tiempo para todo y no me
gusta acelerar nada. Además estuve experimentando con los Jobs y
otras cosillas durante varias horas. La mazmorra que desbloqueas al
terminar es MUY grande, así que ahí aguardan otras tantas horas de
juego. Y es bastante recomendable hacerla.
Estilo Novela Visual, hay una decente cantidad de
contenido para desbloquear. Lo primero, para lo que no necesitas
terminar el juego, es la novela cuya historia sirve de prólogo para
que la que el juego nos permite experimentar. Todos los capítulos
están desperdigados en las áreas de Jail, esperando a ser
encontrados.
Gallery contiene todos los CG's que has ido
desbloqueando, incluyendo los correspondientes a cada Blood Maiden,
los finales de cada una de ellas, arte conceptual y animaciones tales
como el opening.
Music es el cuarto de sonido donde puedes escuchar los 24 temas que hay en
el juego.
En Character puedes ver los sprites de cada personaje y
todos sus diseños alternativos, como, en el caso de las Blood
Maiden, los de cada uno de sus Jobs y su Blood Skelter.
Heroine Memories te permite revivir cada uno de los
eventos correspondientes al desarrollo afectuoso.
Conclusiones
Mary Skelter: Nightmares es más que un soplo de aire
fresco. Es un ventarrón. Una nueva demostración de cómo un
argumento generalmente bien ejecutado puede darle otra cara a un
género anquilosado en sus raíces. Es refrescante encontrar un
Dungeon Crawler que hace énfasis en su narrativa y reemplaza el
habitual setting fantástico y más o menos endulzado de la mayoría
por uno oscuro e imperdonable.
Tiene aspectos que pudieron (y debieron) ser más
trabajados; el balance entre clases, la dificultad y lo
insustanciales que fueron la mayoría de misiones, pero pese a ello
es un título sobresaliente, perfecto tanto para quienes no han
tocado un Dungeon Crawler en su vida como para los que busquen algo
genuinamente divertido, con la originalidad necesaria para hacerse
memorable por sí mismo y un conjunto audiovisual excelente.







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